El bullying puede ocurrir en diversos lugares y modos, por ejemplo, si envías mensajes degradantes o vejatorios, difundes rumores de forma intencionada para dañar a alguien, creas webs, vídeos o perfiles en medios sociales donde te ríes de personas, publicas de fotos y videos sin permiso, manipuladas y/o poco apropiadas o usas redes, chats, apps o juegos online para criticar, amenazar o humillar: estás haciendo bullying.
Acciones Z
Tú decides cómo quieres vivir tu sexualidad, pero recuerda, lo que expongas y compartas en tus redes, es lo que se ve y llegará a más personas de las que tú piensas.
Si tu pareja te envía una imagen atrevida tú no tienes la obligación de hacerlo.
Piensa en las consecuencias. Todas las prácticas de sexting pueden generar, con seguridad, otras problemáticas asociadas como el bullying o chantaje así como consecuencias psicológicas: ansiedad, tristeza, vergüenza, etc.
Cuéntaselo a alguien en quien confíes para que te ayude a superar esta situación. Nadie debe hacer ni apoyar el bullying.
¡Guarda las pruebas! Las evidencias del bullying las vas a necesitar cuando pidas ayuda.